AILEEN CAROL WUORNOS: La damisela de la muerte

EXPEDIENTE CRIMINAL: AILEEN CAROL WUORNOS

La damisela de la muerte | Estados Unidos, 1989–1990

Aileen Carol Wuornos nació el 29 de febrero de 1956 en Rochester, Michigan, Estados Unidos, bajo el nombre de Aileen Carol Pittman. Su infancia estuvo marcada por el abandono de sus padres biológicos y una situación familiar profundamente conflictiva. Junto a su hermano Keith fue adoptada por sus abuelos maternos, de quienes recibió el apellido Wuornos. Creció en un entorno atravesado por problemas de alcoholismo, dificultades económicas y versiones contradictorias sobre los abusos que habría sufrido durante sus primeros años.

Durante su adolescencia presentó problemas escolares y de conducta. A los catorce años sufrió una agresión sexual que derivó en un embarazo, y el niño fue entregado en adopción. Poco después abandonó el hogar familiar y comenzó a vivir en condiciones de extrema precariedad. Durante los años siguientes sobrevivió mediante trabajos ocasionales, pequeños delitos y la prostitución, principalmente en carreteras y zonas de tránsito de distintos estados.

En 1976 se trasladó a Florida, donde contrajo matrimonio con Lewis Gratz Fell, un hombre considerablemente mayor que ella. La relación terminó después de unas pocas semanas. Durante los años posteriores acumuló antecedentes policiales relacionados con robos, falsificación de cheques, alteraciones del orden y delitos cometidos con armas. En 1981 fue condenada por un robo a mano armada y permaneció aproximadamente un año en prisión.

En 1986 conoció a Tyria Moore en un bar de Daytona Beach. Ambas comenzaron una relación sentimental que se prolongó durante varios años. Vivieron en moteles, habitaciones alquiladas y alojamientos temporarios, mientras Wuornos obtenía gran parte de sus ingresos mediante la prostitución en las rutas de Florida. Moore se convertiría posteriormente en una figura fundamental para la investigación de los asesinatos.

La serie criminal comenzó a fines de 1989. El 13 de diciembre fue encontrado el cuerpo de Richard Mallory en una zona boscosa de Florida. Había recibido varios disparos de un arma calibre .22 y sus pertenencias habían desaparecido. Su automóvil había sido localizado abandonado días antes. Wuornos reconocería posteriormente haberlo matado, aunque sostuvo que había actuado en defensa propia después de sufrir una agresión sexual. La fiscalía cuestionó su versión debido a las contradicciones entre sus declaraciones y a la apropiación de objetos pertenecientes a la víctima.

Durante 1990 se produjeron nuevos homicidios. Charles Carskaddon desapareció a fines de mayo y su cuerpo fue encontrado el 6 de junio en el condado de Pasco. David Spears fue hallado muerto el 1 de junio en una zona apartada del condado de Citrus. Ambos habían recibido múltiples disparos y sus vehículos fueron localizados lejos de los lugares donde aparecieron los cuerpos.

En junio de ese mismo año desapareció Peter Siems, un hombre que había iniciado un viaje desde Florida hacia Nueva Jersey. Su automóvil fue encontrado accidentado el 4 de julio en Orange Springs. Testigos identificaron a Wuornos y a Tyria Moore como las mujeres que habían abandonado el vehículo, mientras que una impresión palmar vinculó directamente a Aileen con su interior. Siems nunca fue encontrado y Wuornos no recibió una condena por su desaparición, aunque el caso quedó estrechamente relacionado con la investigación.

El 4 de agosto de 1990 fue encontrado el cuerpo de Troy Burress, quien había desaparecido mientras trabajaba como repartidor. Había recibido dos disparos y su vehículo apareció abandonado. En septiembre, Charles Richard Humphreys fue localizado muerto en una zona aislada, con múltiples heridas de bala y varias pertenencias desaparecidas. Finalmente, el 19 de noviembre, la policía encontró el cuerpo de Walter Jeno Antonio, de sesenta y dos años, que había recibido cuatro disparos de un arma calibre .22.

Los investigadores comenzaron a relacionar los casos al encontrar características comunes: hombres que viajaban solos por las carreteras de Florida, cuerpos abandonados en lugares apartados, vehículos desaparecidos y objetos personales que posteriormente eran vendidos o empeñados. Las pruebas acumuladas, especialmente los testimonios, las huellas y los registros de pertenencias, permitieron identificar a Wuornos como principal sospechosa.

A comienzos de enero de 1991 fue detenida en The Last Resort, un bar de la zona de Port Orange, cerca de Daytona Beach, inicialmente por una orden judicial pendiente. Para entonces, Tyria Moore había sido localizada por la policía y había aceptado colaborar con los investigadores. Bajo supervisión policial mantuvo conversaciones telefónicas con Wuornos, durante las cuales manifestó su preocupación por la posibilidad de ser acusada de participar en los homicidios.

El 16 de enero de 1991, Wuornos realizó una extensa confesión grabada en video. Reconoció su responsabilidad en las muertes e insistió en que Moore no había participado. Sin embargo, sus declaraciones presentaron contradicciones importantes. En diferentes momentos sostuvo que había disparado para defenderse de agresiones sexuales, que había temido por su vida o que había reaccionado precipitadamente ante situaciones que interpretó como amenazas.

El primer juicio comenzó en enero de 1992 y estuvo relacionado con el asesinato de Richard Mallory. Durante el proceso, Wuornos declaró que la víctima la había violado y amenazado de muerte. La fiscalía sostuvo que había cometido el homicidio durante un robo y presentó pruebas relacionadas con otros asesinatos para demostrar un patrón de conducta. El 27 de enero de 1992 fue declarada culpable de asesinato en primer grado y robo a mano armada. Cuatro días después recibió su primera sentencia de muerte.

Durante la fase de determinación de la pena, especialistas presentaron evaluaciones sobre su salud mental y su historia personal. Los psicólogos de la defensa señalaron que padecía trastorno límite de la personalidad y describieron antecedentes de abandono, violencia y graves dificultades emocionales. Aunque esos factores fueron considerados, no impidieron que el tribunal impusiera la pena capital.

En los meses siguientes, Wuornos decidió no disputar formalmente las acusaciones por los asesinatos de David Spears, Troy Burress y Charles Humphreys. También se declaró culpable de las muertes de Charles Carskaddon y Walter Antonio. Al finalizar los distintos procedimientos judiciales acumulaba seis condenas por asesinato y seis sentencias de muerte. La desaparición de Peter Siems permaneció sin una condena específica.

Durante sus años en el corredor de la muerte, Wuornos continuó ofreciendo declaraciones contradictorias sobre los homicidios. En ocasiones sostuvo que todas las víctimas habían intentado atacarla, mientras que en otras reconoció haber matado deliberadamente. Su estado psicológico y su capacidad para comprender las consecuencias de sus decisiones fueron objeto de numerosas evaluaciones judiciales.

En 2001 comenzó a solicitar que se suspendieran sus apelaciones y que se acelerara su ejecución. Sus abogados cuestionaron esa decisión debido a su historial psiquiátrico y a las ideas persecutorias que manifestaba. Sin embargo, los tribunales determinaron que comprendía su situación jurídica y las consecuencias de renunciar a nuevos recursos. En 2002, después de nuevas evaluaciones, las autoridades concluyeron que era legalmente competente para ser ejecutada.

Aileen Carol Wuornos murió el 9 de octubre de 2002, a los cuarenta y seis años, mediante inyección letal en la Prisión Estatal de Florida, ubicada en Starke.

Su caso permanece entre los más conocidos de la historia criminal estadounidense. Los seis homicidios por los que fue condenada, la desaparición atribuida de Peter Siems, las controversias sobre sus declaraciones de legítima defensa y las discusiones sobre su salud mental convirtieron su historia en objeto de numerosos estudios criminológicos y judiciales. El expediente también refleja la importancia de distinguir entre los hechos demostrados, las versiones ofrecidas por la acusada y aquellos acontecimientos cuyas circunstancias nunca pudieron establecerse con certeza.

Comentarios

Entradas populares